Elecciones de CTA. Votar contra Yasky y Degenaro

Las elecciones del CTA de setiembre se desarrollarán en un contexto muy especial, ya que la conducción, liderada históricamente por la agrupación Germán Abdala, se quebró dando lugar a dos listas, una encabezada por Hugo Yasky y los sectores más ligados al gobierno y la otra, liderada por Pablo Micheli y Victor Degenaro, más cercana al Proyecto Sur de Pino Solanas.

Lamentablemente el rompimiento no provocó el surgimiento de una opción, que aunque limitadamente se propusiera pelear contra los planes de Cristina y por la democratización de los sindicatos, cuando lo que más se necesita es una central obrera que se ponga a la cabeza de la lucha por la reapertura de las paritarias, por aumentos reales en los salarios y por la defensa de las reivindicaciones más sentidas de la clase obrera.

En ese sentido no nos parece correcta la postura de los compañeros del MST y la CCC que decidieron acoplarse a la lista de De Genaro, cuyos principales candidatos, como Pablo Micheli o Cachorro Godoy de ATE, han sido responsables (junto a Yasky) de la destrucción del poder adquisitivo y las conquistas y del avance de las privatizaciones y tercerizaciones.

La división entre los dirigentes debilitó a la burocracia creando un marco propicio para el desarrollo de las luchas, como lo acaba de expresar la alta adhesión al paro docente de UDOCBA, donde la mayoría de la base (aprovechando la convocatoria de ese sindicato “fantasma”) desacató las órdenes de Baradel y compañía.

La crisis burocrática también planteó la posibilidad de organizar una lista alternativa con posibilidades de conquistar influencia y ganar varias seccionales. Lamentablemente la mayoría de la izquierda, con mucho peso dentro del CTA, se negó a encarar esta tarea. Tanto aquellos que se han encolumnado detrás de Micheli como quienes terminaron dividiendo a la oposición en tres listas: el Partido Obrero, el PTS y el MAS e Izquierda Socialista.

Esta política constituye un verdadero crimen político y sindical que deja a miles de compañeros y compañeras sin la posibilidad de contar con una herramienta unitaria al servicio de la lucha y la democracia obrera.

En ese sentido fue muy positivo (aunque infructuoso) el llamamiento que hicieron los compañeros de ATE Sur, quienes convocaron a constituir una lista amplia, similar a la que presentaron en el CTA de Lomas de Zamora, que logró unificar a toda la oposición antiburocrática.

Frente a esta situación desde Convergencia de Izquierda llamamos a votar (a nivel nacional) en contra de las dos listas burocráticas optando por cualquiera de las tres variantes en que se presentó la oposición, mientras que a nivel de las seccionales a elegir la lista que más sirva a sus trabajadores.

Convocamos a dar una dura pelea por la construcción de una nueva dirección, que impulse las luchas contra el gobierno, las patronales y la burocracia y enfrente al sectarismo infantil de quienes en vez de privilegiar la unidad que suma ponen en el centro a los intereses mezquinos de sus pequeños aparatos políticos o sindicales.