Balance de la huelga de Neuquén...
Los trabajadores de la educación logramos organizarnos y dar pelea a todas y cada una de las provocaciones de Sapag respondiendo con asambleas cada vez más importantes en calidad y cantidad, fondos de huelga, reuniones distritales, por escuela, movilizaciones coordinadas con Zanon, salud, madres, padres, estudiantes y cortes de ruta.
Pero hubo un elemento en este conflicto que hizo que la huelga no terminara con los resultados esperados: El boicot permanente y la entrega escandalosa de las conducciones de Guagliardo (Azul y Blanca ) y de Aguirre (Naranja Azul).
Desde el comienzo de esta huelga las conducciones estuvieron muy por detrás de la situación, primero garantizando el inicio de las clases y luego implementando los famosos “paros en cuotas” de 24, 48 y 72 hs.
Quedó má que claro durante el conflicto que tanto Guagliardo como Aguirre no quisieron bajo ningún punto de vista extender el conflicto, concretando la exigencia a CTERA de un paro nacional para profundizar la lucha y arrancarle al gobierno lo que realmente necesitábamos y nos merecíamos, y terminaron firmando un “acta acuerdo” con el gobierno, que las asambleas ya habían rechazado por insuficiente.
Fue en el obispado donde después de 6 hs de espera se terminó consumando la entrega y volvieron a las asambleas dispuestos a cumplir lo pactado. Para lograr semejante acuerdo con el gobierno, las comisiones directivas apelaron al argumento del miedo, agitando el supuesto “cansancio” y el aislamiento en que se encontraría a huelga y la intransigencia del gobierno de Sapag al cual según las propias palabras de Guagliardo, ya no se le podía arrancar mas nada.
Fue por esto que desde La Colorada, además de mocionar la continuidad del paro, propusimos un mecanismo de control de las directivas, mediante la incorporación en las negociaciones de los representantes de la oposición, cuyos principales referentes pertenecen al frente Indigo y al Frente de Agrupaciones de capital. Esta propuesta contó on la simpatía e amplios sectores del activismo y de la base de ATEN que están rompiendo políticamente con Guagliardo y Aguirre.
Queda más que claro que estas conducciones no quisieron ir más allá y no confiaron nunca en la fuerza de los trabajadores y dejaron al descubierto toda su política: entrega del ISSN, salarios de miseria, ingreso de la reforma educativa, laboral y previsional, nulo presupuesto para educación, etc.
El caso de los compañeros auxiliares de servicio de ATEN merece un punto aparte ya que el cierre de este conflicto los dejó con otra suma en negro en su recibo de sueldo y sin saber claramente qué mas se va a negociar en esa mesa junto a ATE y UPCN del mes de julio.
No vaya a ser que en el receso de invierno se termine de consumar la entrega de nuestro estatuto y la modificación de la ley 611 (ISSN), en una paritaria que sacrifique todos nuestro derechos, nos agregue obligaciones y atornille a sus sillones a las burocracias entreguistas, viejo anhelo de Contreras y Guagliardo.
Los hechos muestran como la primer parte de la claudicación se concretó cuando Contreras, Marillán y Seguel, acordaron en el marco de la conciliación obligatoria una suma de 300 pesos en dos cuotas y en negro, dándole un golpe brutal a la huelga de los trabajadores de la educación, a la obra social, a los jubilados y a nuestro aguinaldo.
Todo esto con el aval de la dirigencia de ATEN Capital y Provincial, cómplices con la CTA, de ahogar la lucha salarial y dividir a los trabajadores.
Esta política es criminal frente a las tareas pendientes que nos dejó esta entrega como la devolución de los descuentos, la derogación del decreto 753/10 y la defensa del ISSN, teniendo en cuenta que el recorte de las prestaciones afecta nuestros salarios.
El gobierno de la provincia no realiza los aportes patronales al ISSN, profundizando la crisis del sistema asistencial y previsional que se expresa en la falta de prestaciones médicas, de insumos y de los recortes de servicios mediante la incorporación del sistema de cápita en sectores tan críticos como lo son los enfermos oncológicos.
De esta manera intentan llevar a cabo la política que ha aplicado el gobierno nacional con respecto al pase de las cajas jubilatorias a Nación, y aunque en nuestro caso se mantenga en Neuquén, el Convenio de Armonización y Financiamiento del Sistema Previsional al que adhiere la provincia, les permite aumentar la edad jubilatoria a 57 y 60 años con 30 años de aportes y realizar una rebaja salarial con un monto para la jubilación obtenido con un prorrateo que disminuye la movilidad del 82% hasta un 45%.
Ante esta situación, los dirigentes de la CTA y de ATEN provincial en lugar de llamar a movilizar y pelear por el pago de la deuda que tiene el gobierno con el ISSN, se embarcaron en un proyecto para reformar la 611, y obtener “mayoría de los trabajadores”, léase dirigentes burócratas, que lo único que van a administrar son las ruinas del ISSN y luego serán los sindicatos quienes tengan que ajustar, recortando más prestaciones.
El año 2.010 ha encontrado a los trabajadores de Neuquén ante una situación de gravedad como nunca antes vista: inflación galopante, destrucción de I.S.S.N., de la salud pública, escuelas que se caen a pedazos y un gobierno que intenta hacer pagar la crisis a los trabajadores, haciendo avanzar la Reforma Educativa con la complicidad de las direcciones de nuestro sindicato.
Sin embargo los trabajadores de la educación hemos demostrado en esta huelga que somos capaces de enfrentar todos estos ataques del gobierno, eso si, si logramos superar el freno de las direcciones tanto de capital como provincial, que hoy actúan como dique de contención de la lucha, dándole fuerza al gobierno que por si mismo no la tiene.
Es por ello que l@s compañer@s que formamos La Colorada consideramos que tenemos por delante una tarea urgente: la construcción de una nueva dirección democrática y combativa.
Las próximas elecciones de Aten deben canalizar positivamente la bronca de los docentes si los dos sectores de la oposición el Frente Índigo y el Frente de agrupaciones asumen la necesidad de poner en marcha un frente único que dispute la dirección de Aten.
Desde La Colorada hacemos un llamado a los activistas y a la base del sindicato a continuar la lucha en cada escuela por el pago de los días caídos, por el instituto, contra la reforma educativa, pero además, para impulsar la formación de este frente al servicio de recuperar Aten para que siga siendo un sindicato de confrontación que luche contra el gobierno y enfrente sus planes de ajuste en la calle, con la lucha y asambleas realmente democráticas.
Sumate a La Colorada, en el Frente Indigo
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